Testimonios Chilenos

Por Francisco Tebaldo Brugnoli
Director del Museo de Arte Contemporáneo
Durante los años 60, Chile vivía una efervescencia extraordinaria, el debate político en general alcanzaba una dimensión que, especialmente hacia el final de la década, llamó la atención más allá de nuestro territorio, en la Universidad se hablaba de la necesidad de cambios profundos, el proceso de un llamado de reforma se había ya multiplicado, la institución no parecía adecuada a nuevas exigencias sociales y de desarrollo nacional. En esto se daba una correspondencia más allá de nuestras fronteras como país y estudiantes universitarios, así como también jóvenes académicos cruzaban desde Argentina, permitiéndonos intercambiar pensamientos, sueños diría hoy día, y gracias a ellos sabíamos de algunas actividades que nos sorprendían, como el famoso curso de Umberto Eco, sobre semiología de la arquitectura dictado en la Universidad de Buenos Aires, pero también de la Fundación di Tella y todo el experimentalismo artístico allí desarrollado. Como de los cambios políticos en ese país y sus dolorosas consecuencias en la Universidad. Sentíamos, en largas conversaciones en mi casa, que nos unían muchas cosas.
Mi primera experiencia en Argentina fue con ocasión del viaje de estudios de último curso de liceo, en 1954, que me ofreció encontrar el origen de sensaciones experimentadas con ocasión de algunos viajes de mis padres en razón de alguna actividad profesional, cuyo retorno siempre estaba acompañado del regalo de esos prodigiosos lápices Birome y de un fragancia que llamábamos con mis hermanos, el “olor a Argentina”, pero ahora al mismo tiempo significaba enfrentar una dimensión de territorio que me parecía inimaginable, las pampas alrededor de la verde Mendoza y después esa enorme ciudad de Buenos Aires, ver el Kavanah exhibiendo su bien ganada condición de rascacielos en esa descomunal perspectiva de la Av. 9 de Julio. Había una gran exposición en un parque que no recuerdo, pero si el impacto de automóviles y un avión a reacción, “a chorro” decíamos entonces, de fabricación argentina.
En 1971 Chile iniciaba una experiencia política de gran significación y en las universidades chilenas, se iniciaba la consolidación de sus procesos de Reforma, la Facultad de Bellas Artes, iniciaba un ciclo inédito de apertura hacia los países de la región, recibo una comisión de servicios para viajar a Buenos Aires, debo llevar una invitación a Aldo Pellegrini, para hacer una estadía en la Facultad como investigador invitado, además entrevistarme con Ernesto Deira y Yuyo Noé, para invitarlos a visitarnos y exponer en la Universidad, el punto de reunión era el “Bar O Bar” en cuyo aviso las palabras originaban la conversión “Bar Bar O”, ambos vendrían a Chile a cumplir estadías altamente significativas, sus exposiciones impregnaron los imaginarios locales. Además en ese recinto conocí a otros artistas de la misma generación como Marta Peluffo o Macció, gracias a un amigo del grupo de visitantes a Chile del que ya hice mención conocí a Oscar Massotta y su extraordinaria serie de ampliaciones de comics que acompañara una de sus ponencias más destacadas. Mi visita a la Fundación de Tella, fue si una frustración, estaba ya en proceso de cierre. Pero en el Museo de Bellas Artes, se presentaba una extraordinaria y completísima exposición sobre la Bauhaus. Artistas argentinos y uruguayos también compartieron con nosotros en los ya legendarios encuentros del Cono Sur, en discusiones infinitas, realizadas en el Instituto de Arte Latinoamericano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile.
Años sombríos interrumpieron una relación que, por lo menos en nuestro caso era muy provechosa, sin embargo a ambos lados de la cordillera se dio en esos mismos años una producción extraordinaria de arte experimental que pudimos ir conociendo en sus aspectos comunes, a ello contribuyeron las visitas de Beatriz sarlo, Ana Longoni y Andrea Giunta, algunas de cuyas conferencias se dieron el MAC. Y creo que de nuestra parte el nombramiento de una artista como Catalina Parra, en el cargo de agregada cultural permitió conocer parte de nuestra producción más importante de arte actual. Pero también es necesario recordar el apore en este sentido de Jorge Glusberg a través del CAYC, prácticamente desde el mismo setiembre de 1973, al presentar una selección de las serigrafías para el Tren de la Cultura, una acción emblemática del gobierno de Allende, y más tarde exposiciones de algunos artistas destacados de ese período. Además la ocasión de poder presentarse en el MAC selecciones sucesivas de las distintas versiones de la Bienal de Sao Paulo nos ha permitido conocer obras de artistas como León Ferrari, Pablo Siquier y Dino Bruzzone quien dorauna de sus fotografías a nuestra colección.
Un intercambio académico interesante se produjo con ocasión del convenio entre la Universidad nacional de San Juan y la Universidad de Chile, que en mi caso me permitió una importante confraternidad con artistas de esa universidad. Sin embargo históricamente, en el mismo ámbito, dos artistas escultores hicieron una contribución de profundas consecuencias entre ambos países, Lorenzo Dominguez, quien fuera profesor en la escuela de Bellas artes de la Universidad de Chile, cruzó la frontera para establecerse en Mendoza donde funda la Escuela de Bellas Artes de esa ciudad, siendo por esa razón su obra más conocida en Argentina que entre nosotros. A su vez Claudio Girola, nos traerá su muy significativo aporte en la generación de la muy Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica, siendo parte de ese impulso de vanguardia de valiosa trascendencia.
En estos momentos el MAC prepara una exposición que permite presentar una significativa muestra centrada especialmente en nuestra producción de los años 70s. y 80s. ofreciendo simultáneamente un espacio a Graciela Carnevale para mostrar sus archivos, producto de una difícil labor de recolección, sobre los Encuentros del Cono Sur, que nos permitirán recordar documentadamente algo de lo sostenido en este texto.
Ahora, con ocasión de nuestro coincidente bicentenario, hago votos para que logremos hacer un gran forado en la codillera de nuestros imaginarios, ampliándolo o multiplicándolo, asumiendo su dificultad en su largo total, creando un flujo continuo entre ambos territorios del arte, como lo hicieran, Sarlo, Longoni y Giunta y más adelante un grupo de jóvenes con un discurso muy atractivo y a los cuales les abrí el museo para la fuera su primera presentación en un espacio de ese tipo, ellos son el Grupo Etcétera, ahora también conocido como los “erroristas”, que han representado a Argentina en importantes eventos internacionales, o como cuando hicimos la muestra conjunta de fotografía argentina, francesa y chilena en el Museo de Bellas de Buenos Aires y en el MAC.
Francisco Brugnoli, Artista Visual, Director del Museo de Arte Contemporáneo, Facultad de Artes, Universidad de Chile.
![]()

Por Pablo Zalaquett
Alcalde de Santiago
Argentina siempre ha sido para mí un país admirable desde el punto de vista de su cultura, su idiosincrasia, la bondad de su gente y la belleza arquitectónica de sus ciudades.
Por tal motivo, desde mi cargo como Alcalde he tenido una estrecha relación de intercambio de experiencia en el ámbito del desarrollo local y del fomento de la cultura entre ambas naciones, pero también he podido entablar buenas amistades con muchos de sus ciudadanos, entre ellos autoridades de Gobierno y Alcaldes.
Nuestra relación directa con la Embajada Argentina en Chile nos ha permitido llevar a cabo en forma conjunta importantes proyectos de beneficios para nuestras comunidades.
Ejemplos de este trabajo han sido los encuentros de tango, baile típico transandino que en Chile adquiere cada día más adeptos; el viaje de intercambio entre estudiantes de los establecimientos educacionales de excelencia como el Instituto Nacional de Santiago y el Colegio Nacional de Buenos Aires, quienes en un “Abrazo del Futuro”, evocarán el histórico “Abrazo de Maipú” de los libertadores José de San Martín y Bernardo O´Higgins en los próximos días; y además hemos recibido el apoyo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en nuestra etapa de reconstrucción de las edificaciones dañadas por el reciente terremoto.
El pueblo argentino y sus autoridades han sido los primeros en demostrar nuestros lazos de hermandad, entregando de inmediato un apoyo incondicional a la tarea de levantar a los chilenos.
Así también, he tenido la oportunidad de agradecer personalmente a sus ciudadanos esta relación de profunda amistad que nos une, y pude comunicárselo directamente a su Presidenta Cristina Fernández en octubre del año pasado, declarándola Huésped Ilustre de la Ciudad de Santiago. Además, mantengo un trabajo de intercambio de experiencia con el Jefe de Gobierno de la ciudad capital, Mauricio Macri.
Asimismo, con gran agradecimiento recibí la condecoración Orden del Libertador San Martín en el grado de Gran Oficial por parte de Gobierno argentino que significó para mí una señal más del valor que la comunidad argentina le da a su relación con los chilenos.
El Bicentenario de ambos países nos plantea grandes desafíos de unión y de intercambio de social, cultural e inversión local para potenciar aún más el desarrollo de ambas naciones.
![]()

Por Jorge Awad Mehech
Gerente General de Lan
Con Argentina me unen profundos lazos de amistad desde hace muchos años. Uno de mis mejores amigos es argentino así es que siento un gran afecto por la comunidad trasandina.
Cada vez que tengo tiempo libre viajo a Argentina para disfrutar de su estupenda gastronomía y, especialmente, de sus librerías –realmente inigualables- donde siempre es posible encontrar las más recientes ediciones y publicaciones que uno busca.
En cuanto a la actividad empresarial, siempre he tenido vínculos con clientes, proveedores y empresarios de los cuales guardo los más gratos recuerdos.
En este mismo contexto, hace más de 60 años que LAN está tendiendo puentes entre Argentina y Chile. El firme compromiso de la compañía con sus pasajeros y clientes de carga en ese país se vio reflejado en la creación de su filial LAN Argentina. Ha sido un gran orgullo para nosotros el reconocimiento que nuestros clientes le han dado a LAN, distinguiéndonos con su preferencia. A su vez, se ha valorado el aporte de la compañía al desarrollo de la aviación comercial en ese país, brindando empleo y contribuyendo al crecimiento del turismo, así como también al intercambio económico, social y cultural entre ambas naciones.
![]()

Por Raúl Torrealba
Alcalde de Vitacura
En los años 60 viajé mucho a Córdoba, Rosario, Mendoza, Tucumán y Buenos Aires con motivo del rugby y guardo los mejores recuerdos, grandes partidos con Mendoza Rugby Club o Los Maristas, Atlético Rosario o Belgrano de Buenos Aires. Mi afición al futbol también me acercó, seguí de cerca el Racing de Pissuti del 66 o los pincharratas del 68, así como los inolvidables clásicos entre Boca y River.
Son muchos los recuerdos, los terceros tiempos memorables del rugby y la final del 78 con el gol de Kempes.
Hace 200 años visionarios patriotas de ambos lados de Los Andes decidieron formar nuestras repúblicas como una expresión de libertad que hasta el día de hoy se preserva. Y mirado desde la perspectiva actual, constantemente entre los dos pueblos existe una gran solidaridad, entre el huaso y el gaucho, en el norte y sur. Prueba de ello es la tremenda reacción que tuvieron los hermanos argentinos al ser los primeros en decir presente luego del terremoto del 27 de febrero pasado, enseñándonos que la integración es un hecho que los pueblos quieren y que nuestros gobiernos deben materializar y perfeccionar.
![]()

Por Alberto Undurraga
Alcalde de Maipú
Desde Maipú, “la comuna del Abrazo”, los bicentenarios de las repúblicas de Argentina y Chile tienen un sello muy especial.
Primero, porque en las tierras de la actual comuna de Maipú, en la región Metropolitana, hace 192 años, se selló el proceso de independencia de nuestro país, en una gesta histórica y libertaria con consecuencias para toda Sudamérica, gracias a la colaboración y hermandad entre los pueblos de Argentina y Chile. Victoria que el 5 de abril de 1818, los generales Bernardo O´Higgins y José de San Martín testimoniaron con un abrazo, siendo desde entonces el símbolo de unidad chileno–argentina, y emblema de nuestra comuna.
En segundo lugar, porque en dicho proceso libertario la espiritualidad fue central en la identidad, fuerza y coraje, que se expresa hoy en gratitud a la Virgen del Carmen, Patrona de Chile, con el actual Templo Votivo, fruto del honor a la palabra empeñada por O´Higgins.
Maipú ha estado marcado por cada una de las etapas en el desarrollo de Chile. Cuando el país se desarrollaba en torno al campo y la agricultura, eran estas tierras fértiles uno de los principales graneros de la región, cuando el país se desarrolló e torno a la industria, Maipú se hizo conocido por ello, y hoy, que nuestra sociedad se desarrolla en torno a la ciudad, Maipú es una de las más grandes de Chile.
Por cierto, el abrazo de O´Higgins y San Martín ha estado siempre presente en este desarrollo. Por una parte, para reconocer nuestra historia, pero por otra, especialmente en los últimos años, el abrazo también es un símbolo de la estrategia de desarrollo e integración que nos ha permitido construir una mejor ciudad y mejor ciudadanía.
El abrazo moderno es buscar socios para el desarrollo. Toda gran tarea requiere de muchos actores para su logro, requiere de sueños comunes como los tuvieron nuestros libertadores, buscar alianzas y perseverancia y disciplina para lograrlas.
Esto, que es válido dentro de Maipú y en Chile, también es válido para la integración de nuestros pueblos.
Las Presidentas Michelle Bachelet (de Chile) y Cristina Fernández (de Argentina), dieron un nuevo testimonio de ello en octubre del año pasado, cuando se reunieron en Maipú y con el Abrazo 2.0 sellaron acuerdos de cooperación entre ambos países que nos benefician en tránsito, seguridad social, comercio, etc.
Por eso, el Abrazo es nuestro Orgullo principal, nuestro emblema y nuestra estrategia. En este sentido, nos sentimos desafiados a aportar a Chile desde nuestra realidad y teniendo como norte la Ciudad Justa para todos.


